domingo, 15 de febrero de 2015

Misión en Corrientes (Argentina)

Por segundo año consecutivo se lleva a cabo esta misión en diversas capillas del campo de la Parroquia Santa Lucía, provincia de Corrientes, en el Noreste argentino.
  
Organizada por nuestra casa de formación, de Virrey del Pino (Provincia de Buenos Aires), hemos participado este año 4 sacerdotes Oblatos, 3 de Argentina y 1 de Uruguay, un Escolástico italiano, que hace su experiencia en Uruguay, una COMI y 2 jóvenes de Uruguay,  2 prenovicios y 60 laicos argentinos de las diversas parroquias y lugares donde los Oblatos han trabajado o trabajan actualmente en Argentina.

Hemos tenido dos días y medio, previos a la misión, para conocernos y prepararnos para ella. La mayoría de los participantes eran jóvenes, de modo que el ambiente era alegre y lleno de entusiasmo. Nos dividimos luego en cuatro grupos, con un sacerdote en cada grupo, para ir a diversas capillas del campo. Un grupo se quedó en la sede parroquial para acompañar a diversas familias desalojadas por inundaciones, que estaban alojadas en escuelas y colegios.


Provincia de Corrientes (Argentina)

Por la mañana, de dos en dos, visitábamos las familias, para conocer sus problemas e invitarlos para los actos de la tarde, cuyo momento más importante era la celebración de la santa misa. Antes de la misa, hacían juegos y deportes con los niños. Y después de misa había reuniones con Jóvenes y con adultos. El último sábado, después de la misa, terminamos con un fogón, compartiendo al mismo tiempo la cena.

El domingo siguiente, de mañana, volvimos a reunirnos todos los grupos en la sede, tuvimos una misa común y nos despedimos de la misión.

La experiencia ha sido muy hermosa, por la variedad de los grupos, que procedían de distintos lugares de Argentina y de Uruguay. El hecho de estar mezclados los grupos daba un enriquecimiento nuevo a los participantes, que convivían con compañeros a los que recién conocían, y con los que iban entretejiendo una nueva amistad. Desde el punto de vista vacacional, la misión despierta en el joven una nueva visión de la vida y le abre al carisma de nuestra vocación. De hecho, los dos prenovicios que tenemos han salido de esa experiencia Santiago Rebordinos omi, autor de la crónica                       misionera y otros más apuntas hacia ahí.


El próximo año, volveremos por tercera vez a los mismos lugares, pues el compromiso es por tres años. Después buscaremos otro lugar, pero la experiencia misionera continuará, ofreciendo así a los jóvenes y algunos adultos una posibilidad de descubrir y profundizar nuestro carisma.

Santiago Rebordinos omi
Argentina, Febrero de 2015

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