jueves, 23 de marzo de 2017

Moviéndose por la Misión


Una de las características del carisma oblato es el trabajar por la misión "ad gentes". Esta nota distintiva se ha ido concretando en muchas y muy variadas iniciativas que ponen en evidencia muchas misiones que llevan adelante los oblatos.

En este curso pastoral las acciones en favor de las misiones siguen siendo motor que mueve muchos corazones y pone en acción muchas manos solidarias.

La parroquia de San Leandro, en el barrio madrileño de Aluche, ha puesto en marcha este curso la iniciativa "Sal de tu tierra" en la que busca recorrer con la mente y el corazón las misiones dependientes de la Provincia Mediterránea. El objetivo es conocer más y rezar más por cada una de estas misiones. De modo que se pueda amar y mejor lo que se conoce, esas misiones en las que tanto bien se hacen, al tiempo que, cuando se organizan actividades para recaudar fondos para sostener dichas misiones se trabaje con más conocimiento de causa.



En la comunidad oblata de Pozuelo, animados por el grupo juvenil de Talitakum y con el apoyo de la capilla de los Mártires Oblatos, este año se continúa apoyando el centro de formación para adolescentes en riesgo de exclusión social Talita Kum en Uruguay. Cada año se busca financiar uno de los cursos de formación profesional para estos adolescentes. Este curso se trata de sufragar los gastos que genera el taller textil. La próxima acción, que será una Cena Misionera, tendrá lugar el viernes 24 de marzo a las 20.30 en Pozuelo.


Por su parte, como ya informó Nosotros OMI en su momentos, las parroquia oblatas de Málaga organizaron un concierto coral en favor de la misión en Senegal. La parroquia oblata Virgen Peregrina en Madrid lleva a cabo un mercadillo misionero todos los años.


Todas estas iniciativas y muchas más que se realizan, y que no aparecen aquí reflejadas, son coordinadas y animadas desde la Procura de las Misiones, cuya implantación en el sector español ha supuesto una gran riqueza y una oportunidad para crecer en la dimensión misionera del carisma oblato.

En definitiva, viendo todo esto es fácil afirmar que las misiones siguen invitando al movimiento de las mentes, los corazones y de las manos generosas que buscan ayudar siguiendo el ejemplo del Señor Jesús que "vino a servir y a dar su vida por todos".

martes, 21 de marzo de 2017

Visita canónica del Provincial a España


La imagen que encabeza esta breve noticia se ha repetido mucho en estos días: el p. Alberto Gnemmi omi, Provincial de la Mediterránea, maleta en mano, listo para partir.

Nuestro Provincial se encuentra, desde hace poco más de una semana, realizando la llamada "vista canónica" a las comunidades oblatas del sector español. Acompañado por el Vicario Provincial, el p. Ismael García omi, realiza esta visita que tiene como objetivos las entrevistas personales con cada oblato y el encuentro con la vida y la misión de cada comunidad oblata.

Hasta el momento han sido visitadas las comunidades de Aluche, Diego de León, Valladolid y Pozuelo. Actualmente se encuentra realizando la vista en la comunidad de Málaga.

Desde Nosotros OMI deseamos que el esfuerzo realizado por el Provincial traiga buen fruto, haciendo crecer la fraternidad y la misión oblata en el sector español.

domingo, 19 de marzo de 2017

Voluntariado: saber dar y recibir



El grupo de jóvenes de Talitakum de Pozuelo, expresó el deseo de hacer voluntariado, y desde hace un tiempo va colaborando con la Fundación Gil Gayarre de San Sebastián de los Reyes con personas con discapacidad intelectual.

Vamos cada 15 días los sábados de 17 h a 19 h y es una gran oportunidad para entregar este tiempo de nuestra vida con quien necesita escucha, atención, cariño, amistad. Con ellos hablamos, interactuamos, paseamos, vamos de compra, celebramos misa, jugamos, cantamos, etc.

Muchas veces no damos cuenta que te dan más las personas que viven allí, que lo que nosotros les podemos dar, y salimos muchas veces con un corazón mucho más grande que con el que habíamos entrado. 
Además para la mayoría de los “talitas” y otras personas que son universitarios, este voluntariado les ayuda también a conseguir créditos en algunas carreras universitarias que ellos están cursando.

Gracias a la Fundación Gil Gayarre por dejarnos colaborar en esta gran labor que nos hace crecer humana y espiritualmente.

Jorge García Mateo

sábado, 18 de marzo de 2017

Oración vocacional oblata: mes de marzo

En marzo celebra la Iglesia la solemnidad de San José, esposo de la Virgen María. Su particular vocación es acogida en el sueño tocado por Dios.

La oración vocacional de este mes puede ayudarnos a distinguir los sueños en los que Dios habla de aquellos otros momentos en los dormimos mientras la vida pasa. Porque la pregunta que siempre queda es: Tú, ¿sueñas o duermes?



lunes, 13 de marzo de 2017

Retiros de Cuaresma

"He aquí ahora el tiempo aceptable, he aquí ahora el día de salvación." (2Cor 6, 2)

Esta afirmación de la Palabra de Dios es siempre actual en la vida cristiana, pero resuena aún con más fuerza durante el tiempo de la Cuaresma.

En estos días, desde distintas partes, la Familia Oblata está viviendo distintos momentos de retiro e intensificando la preparación espiritual.

El pasado fin de semana han tenido lugar, entre otros, los retiros de la parroquia de San Leandro, de la comunidad de las misioneras oblatas de Maudes y del grupo juvenil Talita Kum.

He aquí una breve reseña del retiro del grupo de jóvenes como muestra de lo que, sin duda, se está viviendo en otros tantos lugares.

"Hemos vivido un magnífico retiro de cuaresma como grupo de jóvenes Talitakum Pozuelo. La comunidad del Abrojo nos ha acogido con los brazos abiertos, haciéndonos sentir como en casa. Iluminados por la formación del p. Ismael, han sido días de intensa oración y de un bonito compartir donde se han hecho vida las palabras del salmo: "El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres". Como clausura, hemos rezado ante la tumba de san Juan de la Cruz.

Damos gracias al Señor por hacernos parte de su Iglesia, del carisma oblato y le pedimos nos haga crecer en la fe y en el celo misionero, con una esperanza siempre renovada."

jueves, 9 de marzo de 2017

"Juntos somos más" 2017


El pasado sábado 4 de marzo junto con David Muñoz OMI y Asun Hinojosa OMI participamos, como representantes de la Familia Oblata, en el encuentro de la CONFER "Juntos somos más" en su ya cuarta edición.

Nos juntamos 300 personas entre laicos y consagrados de distintas congregaciones.

La dinámica del encuentro comenzó, como es natural, con una oración para ponernos en presencia del Señor.

Después el padre Elías Reyan nos puso en situación con una interesante ponencia sobre la situación en la que estamos y los pasos a dar en el camino que se abre ante nosotros para seguir creciendo más y más en la misión compartida.


Con esta metáfora del camino comenzamos a trabajar en las tres etapas en las que se centró el encuentro: la identidad como vocación al carisma, la formación conjunta y la compartir la vida. Nosotros contamos con un camino ya recorrido en cuanto a la realidad de considerar el carisma como una vocación.

La mayoría de los laicos asociados al carisma oblato lo están por vocación y no por compartir la misión en una obra institucional de la congregación. Para aquellos que están asociados a la misión por su participación profesional en una obra de una congregación a menudo la relación es más laboral y profesional que vinculada al carisma. Ellos tienen que empezar por dar un sentido cristiano a su trabajo y después podrán descubrir la vocación y el carisma, si bien es cierto que no todos los trabajan en una obra de una institución religiosa se vincularán al carisma.

La segunda etapa del camino la formación, que para nosotros es continuar el desarrollo de nuestra vocación bautismal para muchas congregaciones significa empezar por dar a conocer el carisma de las obras, la vida de los fundadores y el sentido de la misión.

La tercera etapa, que sería la de dar más vida juntos, solo es posible si antes hemos avanzado en las otras dos.


Muchas otras cosas se podrían decir del encuentro pero por no alargar  más esta breve crónica solo diré que creo que el caminar juntos en la misión, que es la misión de la Iglesia, compartiendo el carisma, que es un don del Espíritu Santo, es lo que nos permite ser colaboradores de Jesucristo y trabajar en ¨celo por la salvación de los hombres”.

Pablo Renedo                     

martes, 7 de marzo de 2017

Con Dios en la "zona gris"


Supe del Servicio Cristiano de Salvación por las noticias de la página del Centro Católico de Medios, dirigido por los Oblatos, y poco después, casualmente (aunque para Dios no hay casualidades) , hablé por teléfono con su valiente y decidido director, el Sr. Andrii Chmilenko, marido de nuestra buena voluntaria Lesia Kotsiuba. A ello se unieron las palabras del Nuncio Apostólico durante la homilía en la solemnidad de la Navidad del Señor: no sólo hay que hablar de paz o rezar por ella, sino que hace falta también actuar de modo concreto. Y precisamente por ello nos fuimos a la “zona gris” junto a Mariupol con nuestro seminarista Andriy  Havlich OMI para servir, un poco aunque sea, a la gente de allí, que tiene que vivir entre puntos de control, oír casi a diario explosiones y estar bajo presión.

 Lógicamente hay muchas vivencias, interiores y exteriores, por ejemplo la de que ante nuestros ojos unos pueden matar a los otros, que la gente que antes vivían del turismo y tenían la playa, hoy con pesar contemplan el mar lleno de minas, al que no pueden acceder ni los pescadores.

Han sufrido mucho los últimos dos años: ante sus ojos vieron desfilar en sus plazas a los “prorrusos” y a “los nuestros”; por más de medio año no tuvieron ni luz ni calefacción; no les pagan el salario ya más de un año; viven al día, y en la boca sólo tienen una palabra de esperanza: “¡Que por fin se acabe la guerra!”

Algunos de ellos por los grandes sufrimientos, el “shock” y el estrés han tenido problemas cardiovasculares, otros perdieron su casa, hay quien cayó en la desesperación y en el alcoholismo sin salida, y hay quien vive aún con la esperanza de tiempos mejores. 

En general son gente buena, sencilla y honesta a los que sirven, ya más de 6 meses, los voluntarios del Servicio Cristiano de Salvación: Volodymyr Zavadskyi con su mujer Oksana y los voluntarios de la Escuela cristiana de Vida y Evangelización, jóvenes que entregan su tiempo, corazón y valentía para llevar a Dios a la gente, así como el ejemplo de su propia vida mostrando que para Dios ellos son lo primero y que el Señor no los abandonará. 

El matrimonio de los Zavadski y estos jóvenes son verdaderos héroes que se apresuran a ir a los ancianos y enfermos, les ayudan a sentir el amor de Dios, también sirven a muchos niños que crecen entre explosiones, disparos y cargas, niños cuya infancia es totalmente distinta, más parecida a la juventud de nuestros bisabuelos y abuelos que crecieron en la Segunda Guerra Mundial. 


Muchos de estos niños han tenido que pasar más de una noche en el sótano por las explosiones. Tiemblan ante los sonidos de la guerra, pero por la mañana tienen de nuevo el valor de ir al jardín de infancia y a la escuela, y a ellos acuden en su ayuda los voluntarios del Servicio Cristiano de Salvación. 

Los niños y educadores acogen con entusiasmo a los voluntarios, pues ven alegría en estos sus rostros dedicados a Dios. “Son distintos a la juventud de hoy”, afirma Natalia, “sus rostros irradian a Dios”. Justo de estas personas hablaba el II Concilio Vaticano en su decreto sobre el Apostolado de los laicos “Christifidelis Laici”: los laicos están llamados a llevar la Buena Nueva a lugares así, donde hay dificultades, transformando esa tierra con su ejemplo. 

Los jóvenes del Servicio Cristiano de Salvación intuitivamente sintieron el llamamiento del todo apremiante de hoy: es un servicio de reconciliación. La reconciliación y el perdón son necesarios a todas las personas de Ucrania, no sólo a los paralizados por el terror en la “zona gris”, sino a todo el que perdió a un padre, marido o hijo, a todo el que los disparos arrancaron la salud o el hogar, a las familias divididas por los distintos puntos de vista y las fronteras. En su día nuestro cohermano el P. Ludwik Wrodarczyk OMI fue un apóstol tal de la reconciliación en la región de Volyn (N. del T. – la región de Volyn es un territorio fronterizo entre Ucrania y Polonia en el que se produjeron conflictos y matanzas por ideologías nacionalistas a mediados del siglo XX), cuyo proceso de beatificación comenzó en la ciudad ucraniana de Lutsk en 2016. Seria bueno pedir la reconciliación por intercesión suya (www.wrodarczyk.omi.org.ua).

 Me impresionó mucho el sótano en el que viven Volodymyr y Oksana: dejaron el apartamento cómodo y tranquilo, y con ducha, de Kiev para vivir en estas condiciones... Los voluntarios viven en la auténtica pobreza y de forma muy sencilla, pues todo lo que obtienen de los bienhechores lo dan a los pobres. Gracias a Dios no falta la gente comprometida que comparten con ellos lo que tienen, tales como las Hermanas de San Pablo de Chartres que junto a los parroquianos de  la ciudad de Obukhiv (N. del T. en esta ciudad se halla la casa central de los Oblatos en Ucrania) y los Misioneros Oblatos de María Inmaculada se unieron ahora al grupo de dichos benefactores. 


En Ucrania llevamos más de tres años oyendo la frase “Gloria a los héroes”, frase escasamente difundida con anterioridad. Y puede que muchos de nosotros nos preguntemos hoy: “¿Quiénes son estos héroes de hoy”? Hablando con los soldados, los cuales hace un años recibían cartas de los niños de Ucrania y hoy son casi del todo olvidados, ya que desafortunadamente pronto nos acostumbramos a esta guerra, además de la indiferencia y el endurecimiento de nuestros corazones, vimos que es necesario recordar que en Ucrania y en la Iglesia Romano-Católica (N. del T. en Ucrania también hay católicos de rito bizantino) hay jóvenes, gente valiente, que traen aquí a Jesucristo.  ¡Ellos son los verdaderos valientes para los que el Señor está por encima de todo! A ellos no les asustan ni las balas ni los edificios derruidos, ni las ráfagas de ametralladora ni las minas; ellos trabajan de forma concreta para alcanzar la paz, haciendo de las bienaventuranzas evangélicas el verdadero fundamento de sus vidas. De ellos se dijo: “Bienaventurados los pobres, los perseguidos por la verdad, y, también, los que trabajan por la paz”, es decir, aquéllos que no sólo hablan de paz, sino que en esta tierra ennegrecida por los disparos trabajan por la paz. Gracias a ellos nos es mucho más fácil trabajar a los sacerdotes que vamos de cuando en cuando a la zona “gris”, “negra” (por las explosiones de la artillería), o “roja” (por la sangre). Vamos allí no sólo para llevar otro cargamento humanitario más a la población local o a los soldados, sino para llevarles a Cristo.



La gente reciben a Dios tras muchos años de alejamiento, pues pueden ver bien que a la persona no le aporta nada confiar en los bienes terrenos. La población de Shyrokine, la más rica de la comarca en su día, con majestuosos edificios y automóviles caros, hoy está totalmente destruida, lo cual recuerda dolorosamente que ¿de qué le sirve al hombre conseguir incluso todo el mundo, si arruina su alma? ¿Qué puede dar el hombre por su vida?

A menudo se dieron encuentros que no olvidaré, ya sea porque algunos soldados de guardia pedían humildemente la bendición y con devoción recibían los rosarios bendecidos, sujetándolos fuertemente en sus manos, al tiempo que otros, indiferentes o sorprendidos, se sonríen cuando menos al ver al sacerdote en chaleco antibalas y sotana, o ya sea por las muchas confesiones conmovedoras de los que acuden a ella tras muchas décadas. Y por encima de todo, la alegría en los ojos de las personas al saber que el Señor los ha encontrado incluso en estas condiciones. 

P.S. Nuestros abnegados voluntarios Volodymyr y Oksana desean para los niños de esta triste zona de guerra crearles un albergue de recreo. Quien quiera donar a los niños alegría, le encomiendo apoyar esta iniciativa, de la que se habla con más detalle en la página del Servicio Cristiano de Salvación. http://crs-center.org/.

 P. Pavlo Vyshkovskyi OMI

(Superior de la Delegación OMI en Ucrania)

miércoles, 1 de marzo de 2017

Cuaresma: "un instante antes del amanecer"

Frascati, Casa provincial, 1° de marzo de 2017
Miércoles de ceniza

Queridos hermanos Oblatos y Laicos Asociados,

Cuaresma: "un instante antes del amanecer", un inciso, casi el intento de una definición, que no es de mi propia cosecha, sino que he tomado prestada del título de un libro que estoy leyendo, escrito por el padre Ibrahim Alsabagh, un franciscano sirio de cuarenta y seis años, párroco en la ciudad de Aleppo en Siria, azotada desde hace años por una guerra que causa horribles destrucciones y miles de muertes. El autor narra los dramáticos acontecimientos del conflicto permanente, pero sobre todo descubre el hilo conductor de la esperanza que cada día brota milagrosamente de los inhumanos bombardeos y de los escombros llenos de cadáveres inocentes. Una esperanza que viene de la fe vivida; es decir, de confiar en Dios, y de la caridad realizada tanto por la comunidad franciscana, a la que pertenence el padre Alsasagh, como por aquella cristiana, de la cual el religioso es pastor. Caridad y esperanza que se acompañan mutuamente y toman forma concreta, ayudando con alimentos y medicinas a muchas familias reducidas a la miseria, manteniendo abiertas las puertas del oratorio, pagando las cuotas escolares a tantos niños y estudiantes universitarios (el futuro de ese país), continuando el diálogo con el mundo musulmán, a pesar del ISIS y sus amenazas.

Cuaresma: "un instante antes del amanecer”. Para aquellos que creen en Jesús y en su Pascua, la existencia puede ser entendida con esta clave de interpretación: el mal, siempre en nosotros, hombres rebeldes, es un instante que desfigura; pero el bien, que el amor genera desbordándose, a partir del de
la Trinidad, como un soplo, aparentemente tímido y precario, aunque de hecho denso y concreto, da sentido a la vida, la llena de alegría y esperanza, empujandola a entregarse a los demás para compartir con ellos las mismas alegrías y esperanzas. Gustando la eternidad como la experiencia de plenitud de
vida compartida.

Cuaresma: "un instante antes del amanecer. ¿No será este el sentido con el que recibir este tiempo litúrgico? ¿No será este el camino a seguir como creyentes? Es decir, salir de nuestros instantes de egoísmo, cargado de tristeza, de competitividad orgullosa con los que estan a nuestro lado, de egocentrismo ambicioso del “mejor de la clase”, para atisbar el amanecer de la amistad y de la estima reciproca, del caminar juntos en la oración y en la confianza, del compartir y colaborar en el compromiso apostólico para encarnar a la Pascua de aquel que ha resucitado.

Queridos amigos, deseémonos recíprocamente, aunque parezca obvio, el acoger y vivir la Cuaresma abiertos a la esperanza de la Pascua, que no deja de irrumpir en la historia por obra del Espíritu Santo, que impetuoso, con creatividad impresionante, actualiza el amor del Crucificado en la historia del mundo, en nuestras vidas. Una vez más, manteniendo la mirada fija en Jesús Maestro, el tiempo litúrgico de Cuaresma nos haga experimentar la verdad de la fe en la realidad concreta de la vida, siguiendo la lógica de la vida entregada como una experiencia del compartir, del hacer el bien, como una experiencia de altruismo y de proximidad, de reconciliación, de la primacía de la fraternidad.

“Un instante antes del amanecer”, esto es la Cuaresma. Y todavía, - ¡aquí está el misterio! -, la Pascua está ya presente y activa en ese "instante antes".

Padre Alberto Gnemmi, omi
(Provincial)