lunes, 21 de enero de 2013

Una experiencia inolvidable


Parcelles, Koumpenoum, Koungheul, Ngueniene, Elinkine, Farim.... nombres raros, nombres extraños, nombres salidos del ancestro de la historia y de no se sabe qué parte de nuestro gran mundo. Sin embargo, nombres conocidos, amables, cercanos, que traen a la memoria personal y siempre subjetiva, recuerdos e imágenes inolvidables de una estancia fugaz. ¡Qué debilidad la mía!, incapaz de amar lo desconocido, de recordar lo ajeno, de interesarme por lo lejano....
Diez comunidades, cuarenta y nueve oblatos, en 36 años de historia de presencia nuestra en este país. Hablo de la Delegación de Senegal-Guinea Bissau, perteneciente a nuestra gran Provincia Mediterránea. Una historia breve pero hermosa, que parte de la expulsión de los misioneros italianos en Laos, que cambian su truncado destino por este otro, preparado por los misteriosos planes de Dios. Una misión que florece hoy en vocaciones, en medio de un país musulmán.
Es dificil compartir en unas líneas lo vivido en estos días, como es difícil contar el olor que se respira o el colorido de sus diversas tierras y gentes.
Quisiera compartir con vosotros el calor de la fraternidad experimentada por parte de los hermanos, la fuerza de la fe compartida por la minoría cristiana, la luz del Señor que se trasluce en los innumerables rostros sonrientes de los humildes encontrados a lo largo del camino.
Agradezco al Señor la posibilidad de haber podido respirar en estos días en compañía de nuestros hermanos Alberto, Adriano y Bruno, sin los cuales, todo hubiera sido diferente. Agradezco la hospitalidad y el impresionante testimonio misionero de nuestros hermanos oblatos que continúan ofreciendo su vida al Señor en esta parcela de su Reino. Agradezco la llamada a la conversión personal personal en este año de la fe experimentada a lo largo de estos días.
Sé que con estas palabras no he dicho nada, pero a la vez, siento haberlo compartido todo.
Aún nos queda la última etapa del camino, el encuentro con nuestros hermanos del desierto, Mario, Valerio y Amador, nombres conocidos, amables, cercanos...., que pronto irán borrando estos recuerdos en forma de imágenes que aún resuenan en mi interior, que comparto con vosotros a través de estas imágenes.

P.Ismael OMI







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