Al servicio de la comunidad y de la misión

Durante el mes misionero de octubre, en el Territorio español de nuestra Provincia mediterránea, se ha producido la renovación de los superiores de cuatro de las cinco comunidades. Un acto sencillos, que pasa desapercibido como suele pasar con las cosas de Dios, pero que es de gran importancia para nosotros. Nuestras Constituciones nos recuerdan lo siguiente: «e l superior local está encargado de animar y dirigir la comunidad en su vida religiosa, asegurar su progreso en el apostolado y promover el mayor bien de sus miembros. Estando al servicio de sus hermanos, el superior reúne a la comunidad para que evalúe su experiencia y formule objetivos re - ferentes a su vida común y a sus proyectos apostólicos. Pide la colaboración de todos y mantiene una estrecha comunicación con el Provincial y un contacto fraterno con las otras comunidades de la Provincia» (C. 93). Así pues, aunque en muchas ocasiones no se vea, pues no siempre el superior de comunidad es el p...