Misión en Corrientes (Argentina)

Organizada por nuestra casa de formación, de Virrey del Pino (Provincia de Buenos Aires), hemos participado este año 4 sacerdotes Oblatos, 3 de Argentina y 1 de Uruguay, un Escolástico italiano, que hace su experiencia en Uruguay, una COMI y 2 jóvenes de Uruguay, 2 prenovicios y 60 laicos argentinos de las diversas parroquias y lugares donde los Oblatos han trabajado o trabajan actualmente en Argentina.
Hemos tenido dos días y medio, previos a la misión, para conocernos y prepararnos para ella. La mayoría de los participantes eran jóvenes, de modo que el ambiente era alegre y lleno de entusiasmo. Nos dividimos luego en cuatro grupos, con un sacerdote en cada grupo, para ir a diversas capillas del campo. Un grupo se quedó en la sede parroquial para acompañar a diversas familias desalojadas por inundaciones, que estaban alojadas en escuelas y colegios.
Provincia de Corrientes (Argentina)
Por la mañana, de dos en dos, visitábamos las familias, para conocer sus problemas e invitarlos para los actos de la tarde, cuyo momento más importante era la celebración de la santa misa. Antes de la misa, hacían juegos y deportes con los niños. Y después de misa había reuniones con Jóvenes y con adultos. El último sábado, después de la misa, terminamos con un fogón, compartiendo al mismo tiempo la cena.
El domingo siguiente, de mañana, volvimos a reunirnos todos los grupos en la sede, tuvimos una misa común y nos despedimos de la misión.
La experiencia ha sido muy hermosa, por la variedad de los grupos, que procedían de distintos lugares de Argentina y de Uruguay. El hecho de estar mezclados los grupos daba un enriquecimiento nuevo a los participantes, que convivían con compañeros a los que recién conocían, y con los que iban entretejiendo una nueva amistad. Desde el punto de vista vacacional, la misión despierta en el joven una nueva visión de la vida y le abre al carisma de nuestra vocación. De hecho, los dos prenovicios que tenemos han salido de esa experiencia Santiago Rebordinos omi, autor de la crónica misionera y otros más apuntas hacia ahí.
El próximo año, volveremos por tercera vez a los mismos lugares, pues el compromiso es por tres años. Después buscaremos otro lugar, pero la experiencia misionera continuará, ofreciendo así a los jóvenes y algunos adultos una posibilidad de descubrir y profundizar nuestro carisma.
Santiago Rebordinos omi
Argentina, Febrero de 2015
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