Cumpleaños del P. Pacho
Tal día como hoy, 23 de marzo, pero del año 1941, vino al mundo nuestro querido P. Jose Antonio Antón Pacho. Es decir, que tal día como hoy, ha cambiado de década y ha entrado en el selecto club de los ochenteros.
Conocido y apreciado por su simpatía, a parte de por su inconfundible voz, se encuentra ahora en la comunidad de Diego de León, donde sigue conservando el buen humor y los buenos recuerdos de sus andanzas misioneras, sobre todo por tierras andaluzas.
No sabemos cuál habrá sido su deseo al soplar las velas, pero nosotros sí podemos expresarle el nuestro:¡qué cumpla muchos más! Y que, como decía nuestro santo Fundador, San Eugenio de Mazenod, siga cultivando en la comunidad la caridad fraterna.


Feliz dia de tu cumpleaños un abrazo muy grande para ti
ResponderEliminarBuon compleanno
ResponderEliminarFue el Padre Pacho , en Aguilar de la Frontera (Córdoba), toda una institución, dirigió el colegio con sabiduría y durante décadas fue la referencia de dicho pueblo, junto a otros oblatos. Hicieron muchísimo bien y aún quedan impregnadas sus imágenes, voces y enseñanzas- Todavía hoy anda por el colegio el espíritu de José Antonio Antón Pacho y otros que tanto y tanto dieron, enseñanza, honestidad, comportamientos,,,,, saber caminar por el mundo.AGRADECIDO ETERNANMENTE A LOS PP OBLATOS DE MARIA INMACULADA
ResponderEliminarTodo cuando manifiesta vd., es real, marcaron una época y el agradecimiento de los que pasamos por ese Colegio debe de ser ETERNO. Hoy que ya no tenemos entre nosotros al P.Pacho, sí que habita en nuestro corazón juntos a otros OBLATOS. Para mí fueron y serán un referente. Gran suerte la mía, al estar entre ellos, y gran suerte haber tenido la oportunidad de visitarlo en Madrid y compartir con él alguna salida en la que no dejé de aprender. GRACIAS A LOS OBLATOS.
ResponderEliminarPaseando por las calles de Aguilar de la Frontera, quedé observando la fachada del Colegio Jesús de Nazareno, antigüo colegio Oblato. Los que por allí pasamos, ya peinamos canas, aún podemos ver la figura del P. Pacho, P. Fontecha y otros que tanto bien hicieron y que nos instruyeron en tantas disciplinas para saber defendernos por la vida. Lástima que esta congregación esté tan mermada pero yo tuve la gran suerte de visitarlos en Madrid y compartir alguna jornada, forman parte de nuestro recuerdo y siempre los llevaremos con nosotros.GRACIAS
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